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Cítricos podrían ser la solución para problema del colesterol

WASHINGTON.- Investigadores de Estados Unidos y Canadá han descubierto que la cáscara de los cítricos contienen una sustancia que reduce el colesterol malo y es más efectiva que las actuales medicinas, según revela un estudio.

Más aún, el estudio realizado por investigadores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y KGK Synergize, empresa farmacéutica de Canadá, determinó que esa sustancia no tiene efectos secundarios como enfermedades hepáticas y debilidad muscular que provocan los medicamentos convencionales para reducir el colesterol malo (LDL).

La presencia de ese colesterol es la causa principal de las enfermedades cardiovasculares consideradas como la principal causa de muerte, junto al cáncer.

De acuerdo a la información publicada esta semana en la revista "Journal of Agricultural and Food Chemistry", los compuestos de las cáscaras de cítricos se conocen como flavones polimetoxilatados (PMF) y son similares a otros pigmentos vegetales que tienen beneficios para la salud, incluyendo protección contra el cáncer, enfermedades cardíacas y las inflamaciones.

"Nuestro estudio ha demostrado que los PMF tienen el efecto de reducción del colesterol más potente que cualquier otro tipo de flavonoide", dice en el informe Elzbieta Kurowska, investigador principal y vicepresidente de investigaciones de KGK Synergize en Ontario, Canadá.

Según Kurowska, los PMF pueden encontrarse en abundancia en las cáscaras de cítricos como las naranjas y las mandarinas, así como en el jugo de esas frutas y "creemos que pueden rivalizar y hasta superar el efecto de reducción del colesterol que tienen algunos medicamentos".

Añadió que aunque el jugo de cítricos tiene muy buenos efectos en la salud, el consumo de suplementos de PMF sería una mejor forma de reducir el colesterol por cuanto una persona tendría que tomar unos 20 vasos al día de jugo de naranja o medicina para que haya un efecto terapéutico.

La cáscara de los cítricos, insospechada fuente de antioxidantes

¿Sabía que la cáscara de las frutas cítricas tiene importantes cantidades de sustancias antioxidantes de prometedoras propiedades anticancerosas?

Estudios preliminares efectuados sobre cultivos celulares, en Ontario, Canadá, han despertado asombro e interés en la comunidad científica, ya que se ha demostrado la capacidad que poseen ciertos bioflavonoides presentes en algunas frutas cítricas, para inhibir el crecimiento de las células del melanoma (tumor muy maligno de la piel). Dicho estudio encontró que los flavonoides tangeretina, nobiletina y 5-desmethyl-sinensetina, son sumamente eficaces para limitar el crecimiento de una línea en particular del melanoma. Dichas sustancias se hallan en proporciones variables tanto en la cáscara (piel exterior) como en la pulpa de las mandarinas y las naranjas amargas.
Actualmente se está estudiando de qué manera el cuerpo humano metaboliza dichos productos y cuánto de ellos es capaz de aprovechar para la acción anti-tumoral.
El d-limonene, es un importante monoterpeno presente en los cítricos, y según estudios encabezados por la USDA (Administración Nacional de Drogas de USA) ha demostrado poseer una acción quimio-protectiva muy intensa especialmente para la prevención de la aparición y desarrollo del carcinoma de células escamosas de la piel.
Este monoterpeno se halla en concentraciones importantes en la pulpa y la cáscara de las naranjas, pomelos y limones.
Los estudios estadísticos llevados a cabo durante más de una década, muestran evidencia sustancial de la correlación entre consumo de frutas cítricas y baja incidencia de cáncer escamoso de piel.
El consumo de la cáscara de las frutas cítricas es poco común entre algunas sociedades occidentales, pero afortunadamente la divulgación de nuevos hábitos de cocina que incluyen la utilización de la cocción de las cáscaras, facilita la bio-disponibilidad de sus componentes dentro de la dieta diaria. Otros beneficios quimio-preventivos incluyen la confirmada capacidad del d-limonene de prevenir en un grado notable la aparición del cáncer de mamas y la largamente conocida aptitud de los cítricos para disminuir el riesgo de sufrir enfermedades cardio-vasculares. Otros flavonoides, en especial la rutina, la quercetina y la catekina, som potentes antio-oxidantes, es decir que poseen una acción anti peroxidación lipídica, pues:

a) reducen la formación de radicales libres en las membranas celulares, b) inhiben el colesterol LDL, c) regeneran el colesterol LDL oxidado, y d) secuestran iones metálicos capaces de actuar en procesos oxidativos( en especial el Cobre iónico).

Aquellos mismos componentes de los cítricos, también poseen una activa responsabilidad en los mecanismos anti-inflamatorios, al inhibir ciertas enzimas tales como la ciclo-oxigenasa y la lipo-oxigenasa, las cuales son las culpables de la oxidación del ácido araquidónico y de la producción de prostagalandinas y leukotrienes en las membranas celulares ( todos ellos desencadenantes de la mayor parte de los procesos inflamatorios). Muchos de los mecanismos de inhibición enzimática a nivel de las membranas celulares son los responsables de los efectos anti tumorales de las frutas cítricas. Como puede apreciarse, la Naturaleza es una fuente inagotable de sorpresas y de obsequios para el mundo de la Ciencia y la Salud. En un tiempo no muy lejano podremos apreciar los beneficios de muchos de los constituyentes íntimos de las frutas cítricas, tanto en el campo de la Oncología clínica como en el de la Cardiología y la Traumatología.

Alimentos contra el cáncer: ¿cítricos anticancerosos?

Ciertos componentes hallados en las frutas cítricas prometen ser efectivos en la lucha contra algunos tumores malignos de la piel.

Una compañía de investigaciones bioquímicas de Canadá, la KGK Synergize Inc. en colaboración con la USDA (organismo oficial norteamericano) vienen llevando a cabo estudios seriados utilizando flavonoides extraídos de distintas frutas cítricas.

Los primeros resultados de estos trabajos informan que la aplicación de esas sustancias a cultivos celulares demostraron que aquellos componentes son capaces de inhibir el crecimiento de las células del melanoma (un tipo de cáncer de piel bastante frecuente).

Las investigaciones hallaron que los bio-flavonoides clasificados con los nombres de tangeretin, nobiletin  y 5-desmetil sinensetin son los flavonoides más efectivos para lograr limitar el crecimiento de las células del melanoma.

Esos flavonoides en particular se hallaron en la “pulpa”(hollejo) y en las cáscaras de las mandarinas y de las naranjas amargas.

Actualmente, los estudios se enfocan en determinar cuáles son los más potentes y eficaces  entre los flavonoides que mejor actuaron, y ampliar los ensayos en animales de laboratorio que sufran no sólo del melanoma sino también de otros tipos de cáncer de piel.

Hay aún muchas preguntas por contestar, por ejemplo: ¿cuáles son las concentraciones útiles? ¿qué cantidad de cítricos aportarían esas concentraciones eficaces? ¿Cómo se metabolizan en el organismo? Y ¿ A través de que vías arriban al sitio de batalla?.

Existen antecedentes de investigaciones efectuadas en este campo que demostraron la eficacia de otros flavonoides (algunos de origen cítrico) para inhibir el crecimiento de tumores de distinta índole.

Por ejemplo: el  d-limonene (que es un mono-terpeno hallado en las cáscaras y las pulpas del limón, la naranja y el pomelo) demostró tener una acción quimio-protectora en el carcinoma de células escamosas de la piel.

Investigadores de la Universidad de Arizona compararon la incidencia del Cáncer escamoso de la piel en una población donde el consumo de cítricos es elevada, respecto a otra en la cuál no es habitual su consumo.  La conclusión a la que se arribó consigna una positiva correlación entre el consumo de cítricos y la baja incidencia de estos tipos de cáncer.
Todos los estudios que se realizan simultáneamente en distintos centros científicos  señalan la notable actividad anti cancerosa de los  citro-flavonoides en los tumores mamarios inducidos artificialmente en animales de laboratorio.
La mayor fuente del d-limonene se encuentra especialmente en el consumo del hollejo y la cáscara rallada del limón.